Felíz Kairós de Dios

«Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.»  (Ec 3.1)

Llegamos al final de otro año, aunque esto nos ayuda a medir y ubicarnos en el tiempo, en mi comprensión solo cambia el calendario. Termina un año y comienza otro. Sin embargo hay otros cambios de períodos importantes en nuestras vidas. Finalización de un ciclo, comienzos de otras etapas. 

¿Chronos o Kairós?

Dos palabras del griego se traducen en el Nuevo Testamento al español como tiempo. Chronos y kairós. La primera se refiere al tiempo lineal, el tiempo cronológico; esto se mide en horas, días, meses y años (Gn 1.14-18). La segunda son tiempos específicos, tiempos determinados donde ocurren cosas específicas; y esto es el Kairós de Dios en nuestras vidas, los tiempos de Dios. 

«diciendo: El tiempo (Kairós) se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.» (Mr 1.15)

Al finalizar un año, a mucha gente le gusta hacer un balance de lo acontecido y proponerse nuevas metas para el año nuevo. Tal es así que en todo el mundo se celebra este cambio de año. La gente celebra los cambios de tiempos (Chronos). A mi personalmente, me gusta mucho más celebrar los cambios de tiempos (Kairós) de Dios en mi vida, aunque sin hacer grandes fiestas. 

Por ejemplo, en nuestro tiempo Chronos llevamos 35 años de esta nueva vida con Cristo y mas de 20 en este peregrinar por tierras lejanas. 

Distintas etapas

De esta manera Dios nos ha ido mostrando distintas etapas en nuestras vidas y ministerios, por los que Él mismo nos ha ido llevando. Es el Kairós de Dios en nuestras vidas. Y en cuanto a tiempos esto es lo mas importante para nosotros. No son los años que pasan o los que cumplimos lo que llama nuestra atención sino las distintas etapas de Dios en nuestras vidas. Lo que Él quiere edificar en nosotros en esta nueva etapa y lo que Él quiere hacer por medio de nosotros en su gran Proyecto de establecer su reino. 

Si nuestra vida va pasando en una vaga rutina, si termina un año y comienza otro pero al final la vida sigue igual  o lo que es peor aun va en declive, puedo asegurar que estamos desenfocados, hemos perdido el norte y vamos a la deriva. Pero quienes no vivimos para nosotros mismos sino para Aquel que murió y resucitó por nosotros (2 Co 5.15), nuestras vidas tienen verdadero sentido, tienen propósito. El propósito eterno de Dios. 

Un Nuevo Kairós

Estamos en nuestra quinta década de nuestro paso por esta tierra, con mucha fortaleza física, emocional y espiritual. Con proyectos, planes a corto y largo plazo. Con objetivos por alcanzar y esperanzas vivas de lo que vendrá. 

De esta manera el Señor nos ha ido mostrando claramente cada final de un ciclo o de una etapa y el comienzo de otra. Y en eso estamos… 

Con voz suave pero firme, cargada de autoridad, el kyrios, el Señor Jesucristo, nos está diciendo: cumple tu ministerio (2 Tim 4.5); abre tu boca y yo la llenare; habla y no calles (Hch 18.9) te escuchen o dejen de escuchar (Ez 2.7); una luz puesta debajo de una tinaja no alumbra a nadie (Mt 5.15); sino que la luz se pone en lo alto para que ilumine a todos (Mt 5.16); de lo contrario, para que te he dado la luz? revelación. Para que te he puesto como luz del mundo? (Mt 5.14). La hora viene y ahora es (Jn 4.23)… es tiempo de Restauración. La iglesia perdida por siglos debe seguir siendo restaurada. Al modelo de la iglesia primitiva. Quién se pondrá en la brecha? 

«Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí.» (Is 6.8)

Saludos afectuosos en este tiempo especial y feliz Kairós de Dios para todos!!! 

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