Kerigma y Didaké

La Palabra – 4

 

Básicamente en el ministerio de Jesús y también de los apóstoles se destacan dos aspectos de la Palabra: Prédica y Enseñanza.

 

  • Mt 9:35; Mt 4:23
«Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.»

 

  • Hch 5:42
«Y todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar predicar a Jesucristo.»

 

KERIGMA

Es la palabra griega para prédica  o proclama. Su contenido es la Verdad. Revela la persona de Cristo y su obra. Requiere de nosotros fe.

El kerigma es la proclama con autoridad y unción de la verdad del «hecho de Cristo». Esto, a los que creemos, nos lleva a la salvación y transformación.

La expresión «el hecho de Cristo» es un término teológico que se refiere a la totalidad de lo que ocurrió cuando Jesús entró a nuestro mundo e incluye:

  • Su persona
  • Su prexistencia
  • Su encarnación
  • Su vida y obra
  • Su pasión y muerte
  • Su resurrección
  • Su exaltación y señorío
  • El derramamiento del Espíritu Santo y el surgimiento del pueblo de Dios, la iglesia.

 

La médula central del kerigma es la proclama de lo que ocurrió cuando Jesucristo murió y resucitó (1 Corintios 1:18—2:5).

El Kerigma es la proclama de la verdad.  Provoca e infunde fe, vida, gracia, experiencia.

Su contenido no es algo vago, indefinido e interminable; sino es concreto, definido y completo.

 

Ejemplo:  Hch 2.22-36

 

Su contenido debemos:

  1. Conocerlo
  2. Creerlo
  3. Proclamarlo

 

DIDAKÉ

Es la palabra griega para enseñanza o doctrina. Su contenido es Mandamientos. Revela la voluntad de Dios. Requiere de nosotros obediencia.

Básicamente consiste en enseñanzas, instrucciones y mandatos claros que revelan la voluntad de Dios para nuestras vidas.

El objetivo de la didaké es hacernos semejantes a Jesús.

Abarca todas las áreas de la vida: Familia, trabajo, sexo, dinero, adoración, servicio, relaciones humanas, etc.

Es un cuerpo concreto de enseñanzas, no es interminable (Mt 28.20). Es simple y claro. Es imperativo.

 

Ejemplo:

Pablo en tres años dio todo el consejo de Dios (Hch 20.26-27).

2 Ti 2.2;  Fil 4.9;  

Se repite: Fil 3.1;  2 Pe 1.12-15

 

Su contenido debemos:

  1. Conocerlo
  2. Vivirlo (ponerlo por obra)
  3. Enseñarlo

 

Jesús Proclamaba y Enseñaba

Pues entonces, en el ministerio de Cristo siempre hay Kerigma y Didaké. Es decir, proclama y mandamientos.  Jesús en todo lugar proclamaba las verdades del Reino de Dios y enseñaba cómo vivir en el Reino de Dios. De la misma manera lo hacían los apóstoles en su ministerio. 

El conocimiento del contenido y el uso del Kerigma y Didaké es importante para la correcta edificación del cuerpo de Cristo. Ahora conocemos la diferencia entre lo que es Proclama y lo que es Enseñanza. Sabemos cuando usar uno y cuando usar lo otro. 

 

Relación entre Kerigma y Didaké

El Kerigma y la Didaké siempre van juntos e interrelacionados. Primero el kerigma y luego la didaké. Lo importante es el contenido. Es absoluto e invariable.

Primero la verdad, luego los mandamientos. La verdad antecede al mandamiento. La doctrina brota del Kerigma. Canaliza la fe en obediencia. Es la fe la que produce obediencia, de lo contrario la doctrina seria mero moralismo.

Sin la gracia que es suministrada por oír con fe la verdad de Dios, los mandamientos son pesados, penosos. Donde hay fe es fácil y natural obedecer. Obedecemos porque creemos.

 

Ejemplo:

«Dad gracias en todo» como mandamiento frio parece insensato hasta no creer que «a los que aman a Dios, todas las cosas ayudan a bien».

 

 

 

 

 

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