Egipto, Tierra de Bendición

Egipto es uno de los estados más antiguos del mundo con más de 5.000 años de historia. Por ella han pasado distintas civilizaciones, mucha de la historia universal y también bíblica han acontecido en sus tierras. El historiador Herodoto en el Siglo V a.C. llamó a Egipto el «Don del Nilo». Actualmente se la llama «Madre del Mundo» (أم الدُنيا) haciendo referencia a su antigüedad.

A pesar de que en el libro de los Hechos en el capítulo 2 ya se mencionan representantes egipcios escuchando las maravillas del Evangelio, la historia cuenta que el cristianismo llega a Egipto en el primer siglo de nuestra era por medio del evangelista Marcos, el escritor del segundo de los Evangelios. Desde entonces un gran número de egipcios abrazó el cristianismo y se extendió por toda la región. La Iglesia Ortodoxa Copta se constituye como resultado de un sisma en el año 457. Casi un siglo después, en el 642 se produce la invasión árabe quienes también introdujeron el islam y la lengua árabe. De esta manera la cultura egipcia se diluye prevaleciendo en su lugar la arábiga.

Escudriñando acerca de Egipto y su historia, para comprender mejor el contexto de la realidad actual, asombrosamente he encontrado una gran cantidad de citas sobre Egipto en las Sagradas Escrituras. Mucho mas asombroso fue descubrir que aunque popularmente se la menciona como símbolo del mundo, a lo largo de la historia bíblica Egipto es tierra de bendición. Veamos algunos ejemplos.

Una gran cantidad de veces se menciona a Egipto en las Escrituras como principal productor y exportador de una variedad de recursos tales como piedra caliza, granito, alabastro, cobre, oro, turquesa, trigo, vegetales, pescado, ganado, junco de papiro, lino, y otros muchos productos mas.

• Hubo hambre en la tierra en tiempos de Abraham pero en Egipto había abundancia.

«Hubo entonces hambre en la tierra, y descendió Abram a Egipto para morar allá; porque era grande el hambre en la tierra.» (Gn 12:10)
 

• De la misma manera hubo hambre en la tierra en tiempos de José, pero en Egipto hubo abundancia por causa de la bendición de Dios sobre José.

«Y de toda la tierra venían a Egipto para comprar de José, porque por toda la tierra había crecido el hambre.» (Gn 41:57)
 

No deberíamos dejar de mencionar que Abraham moró en Egipto hace mas de 4.000 años. José lo hizo hace cerca de 3.800 años. También moraron Jacob y las doce tribus de Israel (en paz y abundancia). Moró Moisés hace unos 3.400 años. Y moraron José, María y Jesús hace 2.000 años.

Veamos de que manera llega Jacob a Egipto:

«Y dijo [Dios a Jacob]: Yo soy Dios, el Dios de tu padre; no temas de descender a Egipto, porque allí yo haré de ti una gran nación.» (Gn 46:3)
 

Que grata sorpresa encontrar estas palabras de bendición profética sobre el pueblo de Dios en Egipto, que si bien fueron cumplidas en Israel, hoy esperamos nuevamente su cumplimiento espiritual en la iglesia. De esta manera la profecía por excelencia sobre Egipto la encontramos en Isaías capitulo 19, repasemos brevemente algunas de sus declaraciones.

1. Profecía sobre Egipto. He aquí que Jehová monta sobre una ligera nube, y entrará en Egipto; y los ídolos de Egipto temblarán delante de él, y desfallecerá el corazón de los egipcios dentro de ellos.
 
4. Y entregaré a Egipto en manos de señor duro, y rey violento se enseñoreará de ellos, dice el Señor
 
19. En aquel tiempo habrá altar para Jehová en medio de la tierra de Egipto
 
20. Clamarán a Jehová a causa de sus opresores, y él les enviará salvador y príncipe que los libre.
 
21. Y Jehová será conocido de Egipto, y los de Egipto conocerán a Jehová en aquel día, y harán sacrificio y oblación; y harán votos a Jehová, y los cumplirán.
 
22. Y herirá Jehová a Egipto; herirá y sanará, y se convertirán a Jehová, y les será clemente y los sanará.
 
25. Porque Jehová de los ejércitos los bendecirá diciendo: Bendito el pueblo mío Egipto…
 

A la luz de este pasaje podemos vislumbrar distintas etapas en la historia de Egipto que se van desarrollando hasta alcanzar el cumplimiento total de la profecía.

Una primera etapa (Vs. 1) de extensa idolatría. A través de todas las dinastías faraónicas Egipto fue un centro de ídolos, hechiceros y adivinos, se caracterizó por tener muchos dioses con distintas representaciones, tales los casos de amón, anubis, apis, isis, osiris, horus, atón y ra, por mencionar algunos. Es en este periodo que Dios el Señor entra en Egipto, a través de Abraham, de José, Jacob y los patriarcas. Luego con la llegada del Evangelio va cesando la idolatría hasta desaparecer casi por completo.

Una segunda etapa (Vs. 4) donde señor duro y rey violento se enseñorea de Egipto… Claramente vemos aquí representados los últimos 1400 años de islamismo. Quien llega haciéndose espacio por medio de la espada y se queda imponiendo lengua, cultura, religión y gobierno. Curiosamente es en este periodo que la tierra que tantas veces había sido productora de todo tipo de recursos para el mundo entero, ya no lo es. Dice también que «En aquel tiempo habrá altar para Jehová en medio de la tierra de Egipto» (Vs. 19). Y este altar se refiere a la oprimida minoritaria y tímida iglesia que ha prevalecido por estos últimos 14 siglos.

Pasamos a una tercera etapa, mas actual (Vss. 20 y 21). «...clamarán a Jehová a causa de sus opresores, y él les enviará salvador y príncipe que los libre. Y Jehová será conocido de Egipto, y los de Egipto conocerán a Jehová en aquel día». Y el verso 22, me atrevo a decir que se refiere aún más específicamente a los días que estamos viviendo, los albores del siglo 21, mientras se desarrolla la llamada primavera árabe. Dice: «Y herirá Jehová a Egipto; herirá y sanará, y se convertirán a Jehová, y les será clemente y los sanará». El precio que se esta pagando por esta revolución es alto. Cientos de jóvenes de a pie, hijos de vecino, asesinados. Decenas de miles heridos en los enfrentamientos y también en los atentados. Sumado a la gran incertidumbre, inseguridad y descontrol. Egipto clama por su angustia, vive su dolor y sufre su herida. Es herida profunda, herida de Dios! Pero hay esperanza. Dice: «Y se convertirán al Señor y les será clemente y los sanará…»

Los próximos años serán tiempos de conversiones, tiempos de sanidad, tiempos de salvación y renovación. Tiempos de cosecha. Iglesia, donde estás? Están tus lámparas encendidas? Y tu aceite, es suficiente? Despierta, levántate y prepárate porque el Amado está viniendo.

Y como sello final, «En aquel tiempo Israel será tercero con Egipto y con Asiria para bendición en medio de la tierra» (Vs. 24). Y aún más…

«Dios el Señor los bendecirá diciendo: Bendito el pueblo mío Egipto» (vs. 25).

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