¿A Dios Nadie le Vio Jamás?

Hace poco escuche de alguien que estaba predicando y en un momento dijo: «A Dios nadie le puede ver». Me quedé sorprendido por esta inocente expresión. En ese entonces empezaron a llover en mi mente una cantidad de pensamientos y entre ellos algunos de los versículos que siguen a continuación.

«A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer.» (Jn 1:18)
 

Claramente, lo que expresa Juan es que, al menos hasta ese momento nadie le había visto. Pero no es lo mismo que decir que nadie le puede ver. Aunque lo que si es cierto es que difícilmente alguien pueda verlo con sus ojos naturales. Ya en el pasado, Dios mismo le comunica a Moisés que nadie podría verle y permanecer con vida.

«Dijo más: No podrás ver mi rostro; porque no me verá hombre, y vivirá.» (Ex 33:20)
 

Pero esto siempre hablando en el aspecto natural. Pues, Dios es absolutamente Santo! Y su santidad nada tiene que ver con la inmundicia y pecaminosidad del hombre. El hombre natural ni siquiera puede ver la gloria de Dios.

 Muéstranos al Padre y Nos Basta.

Con razón Felipe de alguna manera le reclama a Jesús diciendo: «Muéstranos al Padre y nos basta». Que atrevido Felipe! Como si pidiera poca cosa! Si nos muestras al Padre, con eso nos alcanza, es suficiente, no necesitamos más. No pocas veces he estado en la presencia de Dios, en oración y búsqueda y le he hecho este mismo pedido al Señor.

Si bien es una oración un tanto atrevida a la vez demuestra un grado de inmadurez y falta de revelación sobre Jesucristo y su realidad. Veamos la respuesta de Jesús:

«Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora le conocéis, y le habéis visto. Felipe le dijo: Señor, muéstranos el Padre, y nos basta. Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre? ¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, él hace las obras.»   (Jn 14:7-10)
 

Jesucristo es la revelación de Dios a los hombres!!! «Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad» (Col 2:9). Y dice de si mismo:

  • «yo soy en el Padre y el Padre en mi».
  • «desde ahora le conocéis, y le habéis visto
  •  «El que me ha visto a mí, ha visto al Padre»
  • «El Padre mora en mí».

El Mundo No le Ve… Pero Vosotros le Conocéis.

«el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros.» Jn 14:17
 

De alguna manera Jesús se molestó un poco por esa inocente expresión,   « ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe?… ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre?». Felipe expresaba una verdadera declaración de intenciones, estaba siendo sincero. Como muchas veces también nosotros lo somos. Pero… demostraba falta de revelación espiritual y divina. Si todavía no sabemos quién es el Padre, dónde está, qué hace, si aun no le conocemos y no tenemos relación con él… Si todavía estamos creyendo que a Dios nadie le puede ver… «pero vosotros le conocéis» declaró Jesús.

Y, «vosotros me veréis ». Jn 14:19
 

¿Físicamente y en lo natural? No. Dios no es físico, Dios es Espíritu. A demás, Dios es tan inmensamente grande y santo! Cómo pretendes verle en lo natural!? No sabes que Él mismo declaró:

«El cielo es mi trono, Y la tierra el estrado de mis pies.» (Hch 7:49)
 
«He aquí que los cielos, los cielos de los cielos, no te pueden contener» (1 Re 8:27)
 

Pero si aun no le has visto en lo espiritual es porque aun no le conoces…

«A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer.»
 

Deja un comentario